Los segundos cuentan
A los 59 años de edad, un amigo mío escribió: «Si los 70 años de expectativa de vida habitual se redujeran a un día de 24 horas, en este momento, serían para mí las 8:30 de la noche […]. La vida pasa volando».
Saber dar
Muchas obras de caridad que ayudan a personas necesitadas dependen de las donaciones de gente que tiene más que suficiente y da ropa y artículos del hogar que ya no usa. Es bueno dar cosas así para beneficiar a otros, pero solemos ser más reticentes a entregar elementos de valor que usamos todos los días.
Amigos sin horario
Un amigo me contó sobre un grupo de personas a quienes las une un profundo vínculo por su fe en Cristo. Una de ellas, una mujer de 93 años, dijo: «Si necesito ayuda, siento que puedo llamar a cualquiera del grupo a las dos de la mañana, sin siquiera tener que disculparme». Ya sea que necesiten oración, ayuda práctica o a alguien que los acompañe, estos amigos están incondicionalmente comprometidos entre sí.
Continuará…
Durante mi niñez y adolescencia, en la década de 1950, los sábados por la tarde solía asistir a un cine local. Junto con dibujos animados y una película, presentaban una serie de aventuras que siempre terminaba con el héroe o la heroína enfrentando una situación difícil. Daba la impresión de que no había salida, pero cada episodio terminaba con la palabra «Continuará…».